Que se abran bien las ventanas y entre el aire limpio en Escucha
La situación de anomalía democrática y de escándalo que venía atravesando el Ayuntamiento de Escucha, en la Comarca de Cuencas Mineras, toca ya a su fin. El ex alcalde condenado e inhabilitado que continuaba ejerciendo en la sombra se queda sin títere con el que manejar el Ayuntamiento. Desde el pasado viernes día 27 de febrero, hay un nuevo alcalde. Javier Carbó, cabeza de lista de CHA, ha sido aupado al cargo por una moción de censura respaldada por la mayoría del consistorio (4 concejales de CHA y 1 del PP, frente a 4 del PSOE). En una situación financiera muy difícil, con la corporación prácticamente en quiebra (tras las ingentes deudas acumuladas por el anterior equipo de gobierno del PSOE y la mala gestión de las subvenciones, que Hacienda ha obligado a devolver), y de gran división política en el municipio (por la furibunda defensa que ha hecho el PSOE del ex alcalde condenado), los militantes de CHA en un ejercicio de responsabilidad han asumido dirigir el cambio. Desde aquí quiero desear a nuestros compañeros de Escucha toda la suerte del mundo.
Ya hemos hablado aquí en otras ocasiones del entonces alcalde Luis Fernando Marín, una joya el tío: fue condenado hace unos años por negar información a la oposición municipal, y luego ha vuelto a ser condenado en firme a 2 años de cárcel y otros tantos de inhabilitación para cargo público y también para el ejercicio de la profesión médica por usar información médica confidencial en el boletín electoral del PSOE en 2003 para desacreditar a su rival político (casualmente el candidato de CHA); no sé por qué no se ha ejecutado todavía la pena. Y en el trasfondo, su peculiar gestión: cambio irregular de destino de subvenciones públicas, exigencia por parte de Hacienda de la devolución de fondos FEDER, construcción de un lujosísimo consultorio médico que es la casa del médico (casualmente se trata del propio alcalde), graves insultos homófobos contra un Diputado de las Cortes de Aragón que se ha limitado a preguntar al Gobierno por las subvenciones otorgadas a este municipio, compra de un coche oficial (un BMW deportivo por 54.259 euros) que conduce el alcalde y cuyas polémicas multas de tráfico paga el erario público,… [Ver este post y este otro en este mismo blog]. Pues bien, condenado y todo, seguía utilizando despachos del Ayuntamiento para gobernar en la sombra. Ésa ha sido la gota que ha colmado la paciencia de la oposición.
Razones de la moción de censura
El nuevo Alcalde, Javier Carbó (CHA), ha explicado en el Pleno detalladamente los motivos de la moción de censura. Además de considerar que, por debilidad política, el hasta ahora alcalde ha estado permitiendo a su predecesor ejercer de “alcalde en la sombra”, también recuerdan que éste sigue viviendo en la casa del Médico, de propiedad municipal, sin corresponderle, puesto que durante un año no ejerció ningún trabajo de funcionario para la Administración Sanitaria, al resultar inhabilitado por sentencia judicial.
Carbó ha recordado también que no se ha ejecutado todavía el acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Escucha, en el que se aprobó ese desalojo de una propiedad municipal. “Esto es un asunto muy grave. Se ha comportado de manera antidemocrática, al no ejecutar algunas decisiones de la Corporación municipal. Los proponentes de la moción de censura, estamos convencidos de que el lastre del pasado está ahogando el presente y el futuro de Escucha, haciéndose necesaria una ruptura con la política desarrollada por el Sr. García Mendoza. Es imprescindible un cambio de rumbo que posibilite la aparición de nuevas ideas y proyectos que repercutan directamente en la calidad de vida de los vecinos de Escucha. La claridad, la transparencia y el interés del municipio son las premisas que deben presidir la nueva gestión municipal”.
Respecto a la situación económica, el grupo municipal de CHA entiende que el exalcalde del PSOE ha sido partícipe y colaborador activo en la gravísima situación económica del municipio. A las devoluciones de subvenciones y a las deudas provenientes de legislaturas anteriores, consecuencia de obras no realizadas o destinadas a otros fines que nada tienen que ver con los que las Administraciones aprobaron, se suman otras nuevas deudas por la mala gestión de las subvenciones manejadas con anterioridad, que pueden ascender a más de 2’5 millones de euros por el incumplimiento de las condiciones establecidas para la restauración de escombreras y obras del museo minero.
“Han destruido las finanzas municipales dejando al Ayuntamiento en una situación de quiebra técnica, que será muy difícil de solventar” -añade Javier Carbó-. “El exalcalde ha evitado a toda costa buscar un responsable de la difícil situación, tapando los desfases de su predecesor y haciendo recaer el peso de la mala gestión en el pueblo, que es el que acaba pagando los excesos y la mala administración municipal, viendo reducidas las inversiones y los servicios en el municipio”.




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