En el momento decisivo del proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior, la Universidad de Zaragoza, que es la Universidad Pública de Aragón, afronta el peor escenario presupuestario de la última década. Su Presupuesto para el ejercicio 2009 aparece congelado (apenas experimenta un incremento del 0,9%), produciéndose un drástico recorte en el gasto destinado a obras y equipamientos (que desciende un 28,1%), mientras la asignación a facultades y centros universitarios retrocede un 11,3%, la destinada a los departamentos aminora un 10% y la correspondiente a la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) cae un 22,1%.

Desde la Universidad, por boca de su Rector y Vicerrectores, es están lanzando mensajes a lo largo de los últimos meses advirtiendo de las dificultades que conlleva abordar este año decisivo con unos presupuestos tan restrictivos: se producirán retrasos en las obras, será imposible asumir el coste de las nuevas titulaciones adaptadas al Espacio Europeo de Educación Superior, podrá peligrar el nivel de excelencia que exige la convergencia europea, habrá que recurrir (por primera vez en la historia de la Universidad de Zaragoza) al endeudamiento para poder acometer el pago de las nóminas en los últimos meses del año… El Rector Manuel López ha cifrado en ocho millones de euros la cantidad mínima necesaria para poder acabar el ejercicio presupuestario en condiciones dignas. Ocho millones es una cantidad relativamente pequeña para el Gobierno de Aragón. De hecho equivale al 0,1% del Presupuesto consolidado de Aragón para 2009.

Ésta es la prueba de que el modelo de financiación actual no ha funcionado. Precisamente este año debe negociarse entre el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza el nuevo modelo de financiación universitaria que entre en vigor en 2010. En esta última etapa la Universidad de Zaragoza es la universidad pública del Estado español que ha recibido menos financiación de la Comunidad Autónoma. Lo normal es que las Comunidades Autónomas financien el 100% del gasto corriente (así lo hacen todas, menos cuatro). Pero Aragón es la única que ni siquiera alcanza el 90%. Esa precariedad financiera se traduce en pérdida de calidad en los medios que merecen las titulaciones universitarias. La Consejera de Ciencia, Tecnología y Universidad Pilar Ventura (PSOE) no puede continuar mirando para otro lado con la excusa de la “autonomía universitaria”.

Por todo ello, CHA propone alcanzar un Pacto autonómico por la Universidad pública de calidad, que resuelva definitivamente la situación insostenible que atraviesa la Universidad de Zaragoza y que la proyecte hacia el futuro como una institución moderna y competitiva en el marco europeo. Para ello vamos a presentar una batería de iniciativas que iréis conociendo en los próximos días.

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