Un Plan de Mejora Urbana para los Cosos
¿Puede una ciudad permitirse el lujo de tener su calle principal y escaparate de la ciudad sumida en el abandono?. ¡Pues sí!. Lo hace Huesca. Bueno lo hacen quienes gobiernan (el último va para 10 años) en el Ayuntamiento, que es quien a la definitiva tiene la capacidad legal, los medios materiales y los recursos económicos suficientes para evitarlo. Muchas veces tengo la sensación de que, a fuerza de convivir con ello y haber habituado nuestros ojos a tan lamentable imagen, no damos la importancia que tiene, para la satisfacción propia y buena imagen respecto a quienes nos visitan, actuar de forma decidida para corregir esta realidad. Al igual que en nuestras casas es importante que nos reciba un ambiente acogedor cuando traspasamos el umbral de la puerta, es importante que en nuestra ciudad seamos acogidos con ese mismo ambiente cuando usamos sus plazas y calles para convivir con nuestro convecinos o pasear con quienes nos vienen a ver.
Y como no será porque algunos no llevemos años dando guerra para que esta situación cambie me voy a permitir hacer un poco de historia.
A propuesta de CHA se aprobó en Pleno del 30 de mayo de 1996 la elaboración de un Plan de Mejora Urbana de los Cosos. Será porque, a diferencia de ahora, entonces se creían que los acuerdos plenarios deben llevarse a la práctica o por la inestabilidad existente en el gobierno municipal, el caso es que dicho acuerdo se llevó a la práctica y que los arquitectos Corvera-Hernanz redactaron un “Plan de Mejora Urbana en los Cosos de Huesca”. Un documento muy exahustivo que incluía una relación de fichas de todos los edificios, un análisis del alumbrado público existente y una propuesta de ordenanza que establecía las normas para que las actuaciones sobre las fachadas dieran a las transformaciones a realizar armonía y coherencia.
El tema fue informado en comisiones de urbanismo del año 1997 y aprobado inicialmente, con la abstención de IU y PP, para ser sometido a información pública. Con modificaciones en algunos de los artículos de la ordenanza resultó aprobado en pleno del 27 de febrero de 1998 y como las modificaciones eran de entidad se inició un nuevo plazo de exposición pública. Allí se abrió un debate sobre si esta nueva planificación interfería o no sobre otros elementos de regulación urbanística ya existentes. Hubo quienes se agarraron a este argumento ( IU en particular) para poner trabas a una iniciativa que no surgía de sus filas y allí estuvo una vez más CHA presentando alegaciones para mejorar e impulsar el trabajo ya relalizado en aquellas fechas. En ellas, entre otras cosas, se señalaba la urgencia y necesidad de abordar una segunda fase del Plan para definir elementos fundamentales como eran los plazos y la forma de financiación.
En aquellas fechas terminó el recorrido de aquella forma de actuar sobre los Cosos. En 1999 hubo elecciones y el urbanismo, desde entonces, lo ha dirigido quien lo ha dirigido, empezando por Jesús Perez Navasa, concejal de IU. Por lo tanto ellos son los responsables de no haber acabado el trabajo que se inició y, si no les gustaba, haberlo abordado desde otros parámetros más acordes con sus ideas. La realidad es que desde entonces el relumbrón que da la urbanización de nuevas zonas ha sido el faro que ha iluminado los pasos del urbanismo municipal y que para los Cosos ha quedado un proyecto muerto prematuramente y que descansa entre las estanterías del archivo municipal.
Los hechos prueban que quienes han podido que esta realidad cambie no han querido y que quienes hemos querido, de momento, no hemos podido. Hoy volveré a recorrer los Cosos y me volveré a ver entre montones de coches que tienen la primacía de la calle, paseando por aceras estrechas que impiden la charrada sosegada, perdido entre un mar de rotulaciones donde conviven las propuestas de calidad con reclamos de estética infumable, atrapado en la red tejida por cableados y tendidos aéreos de compañías a las que parece que no se les puede ni toser y observando fachadas que se caen a trozos o solares que nadie sabe cuando albergarán edificios.
Por todo ello y poque ni el P.E.R.I fue la solución en su momento ni el URBAN o el ARCHI lo será ahora hay que volver a pedir un Plan de Mejora Urbana para los Cosos o cualquier formato equivalente que nos permita planificar su futuro de forma íntegral y homogénea. Mientras tanto VERGÜENZA COLECTIVA.




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